Creo que fue hace unos 8 años cuando hicimos un viaje por Italia, que recuerdo ahora como algo muy lejano y perdido entre sueños. Toda Italia es un sueño si se sabe llegar al alma de sus ciudades y de sus campiñas verdes. Recuerdo la abigarrada Génova, la tranqula y apacible Pisa con su Torre Inclinada.Veo la isla de Capri esfurmarse entre las aguas de un mar de color intensamente azul, vigiladas sus orillas por el viejo emperador Tiberio transformado en un inmenso fauno de mirada lasciva y cuando pienso en ella tengo necesariamente que desviar mi mirada hacia los estantes de mi librería para detenerme en la Historia de San Michele, que allí escribió Axel Munthe, que al igual que Tiberio convirtió a la isla en su retiro. Imagino a Pompeya renaciendo alegre y activa de sus cenizas en una clara mañana, rodeada de campos férties completamente cubiertos de pámpanos verdes y observada por la turbia mirada del Vesubio. Roma se pierde en mi mente con perfiles algo oscuros, ora severa y militar, ora encanallada con bárbaros espectáculos de masa,pero brotando de sus profundas y ocultas entrañas un callado rumor, que habla de una nueva concepcion de la vida y del más allá, que traería frutos magníficos, como la Capilla Sixtina o el Moisés de Miguel Angel. Florencia, bajo la encendida mirada de Dante, le veo resplandeciente y llena de luz, con la esencia de la elegancia y del buen hacer centrado en la plaza de la Señoría. Venecia se muestra ahora ante mí como una enorme luna brillando entre grises nieblas frías del Adriático, dejando entrever de cuando en cuando sus canales,el Puente de los Suspiros y la plaza de San Marco, que se me antoja un gran salón de baile. Siena y Asís se esconden en mi memoria animadas por canciones y costumbres medievales. Recuerdo a Nápoles sonriente, alegre y borbónica, frente a un mar muy claro y muy azul.A Verona, la ciudad más romanizada después de la propia Roma, la veo elegante, frías y algo distante. Y recuerdo a Ravena con sus nostalgias bizantinas. Y a la antiquísima y pequeña República de San Marino, cuyos estatutos datan de 1263. Y a Milán, con Il Duomo, capital de Lombardía y con el mayor complejo industrial de toda Italia.....,,pero ahora sólo quiero referirme a mis impresiones cuando visitamos el lago Como, junto a los Alpes. Lo escribo

...atravesamos campos amenos con abundantes viñedos y caseríos; bordeamos Bréscia, ciudad con algo más de 200.000 habitantes, Monza y Brugheiro, ya practicamente en el mismo cinturón industrial de Milán, donde los grandes complejos industriales alternaban con prados verdes y maizales frondosos, poniendo una nota artificial y extraña en el paisaje.Dejamos a nuestra izquierda a Milán y por Sáronno nos dirigimos francamente hacia el Norte. En los pueblos que vemos a un lado y otro, de aspecto rico y bien cuidado, resaltaban los bellos y altos campanarios, algo muy común en toda Italia. Por túneles atravesamos algunas montañas y pronto aparece ante nuestros ojos el lago y la ciudad de Como.
El lago Como, con 60 kms. de longitud, es lugar de veraneo por excelencia, pero no de masa, como sucede en el lago Garda, que visitamos por la mañana, sino selectivo. Por aquí veranean o lo hicieron familias tan importantes y acaudaladas, como los Kennedy, Cassinelli, Pirelli y otros similares.
Como es la ciudad ribereña mas imporetante y está situada en el extremo sur de uno de los brazos del lago. Tiene unos 100.000 habitantes y resulta muy favorecida por su privilegiada situación sobre importantes vías de comunicación. Famosa ya en el siglo XVI por sus hilaturas y tejidos de seda, lo sigue siendo todavía hasta el punto de convertirla en uno de los centros de mayor producción mundial en estos sectores.
Atravesamos otro largo túnel y al salir del mismo contemplé el más bello paisaje que creo haber visto en toda mi vida. A mi derecha, al fondo, estaba el gran lago, con sus aguas muy azules, enmarcado por altas y verdes montañas con abundante vegetación y punteadas por caserío y bellas aldeas en sus laderas y cumbres. Los pequeños valles que allí se abrían tenían ásperos perfiles, pero mágico atractivo. La tarde se encontraba avanzada, el crepúsculo no lejano y el alma de todo aquello wera el azul del cielo y el de las aguas del lago,circundado por el verde intenso de la corona de vegetación de montes y vaguadas.
Pasamos por Laglio y Argegno, que nos saluda con un "bienvenutti" y llegando a Cadenabbia, sólo un poquito más allá de Tremezzo, paramos un momento, porque desde allí se aprecia con claridad los tres brazos que forman este lago de origen glacial: el de Como propiamente dicho, que acabamos de bordear, el de Lecco, al Oeste y el de Lario, hacia el Norte. Contemplado el lago desde gran altura se apreciaría que tiene la forma de una " y griega invertida". En la confluencia de los tres grandes brazos en que se subdivide se encuentra la bella ciudad de Bellagio, donde iremos más tarde.
Con las retinas de mis ojos llenas de bellas imágenes verdes y azules llegamos a Menaggio para alojarnos en su Gran Hotel de cuatro estrellas. Menaggio, después de Como y Lecco, es la ciudad más importante de todas las ribereñas. Fue muy preferida por la aristocracia europea de finales del Siglo XIX y hoy día ofrece muy refinada hospitalidad. Tiene buenas instalaciones deportivas y hasta un astillero donde se construyen embarcaciones para el turismo y deporte, que se exportan a todo el mundo.
Muy avanzada la tarde, alquilamos un "vaporetto" para hacer una excursión por el lsgo acompañados por una guía que nos daba las explicaciones oportunas sobre villas residenciales y poblaciones de las orillas. Al pasar frente a Mezzegra nos explica que frente a la iglesia de esta pequeña localidad, el 28 de Abril de 1945, una banda de partisanos fusiló a Mussolini y a su amiga Claretta Petacci. No dice que le llegaron a fusilar hasta siete veces. Conforme nos explicaba vino a mi recuerdo la historia de la cuestión:
En efecto, Benito Mussolini, acompañado de su amante Claretta Petacci y de un grupo de altos dignatarios fascistas, trataba de huir hacia la Valtellina en un convoy alemás. Pero al llegar a la aldea de Dongo, a unos 10 Kms. del extremo Norte del lago, el convoy fue detenido por un grupo de partisanos que,según lás órdenes recibidas, debían permitir que los alemanes siguieran su camino hacia la Valtellina y retener a los italianos. Se inició un minucioso registro y Mussolini, a pesar de ir camuflado, fue reconocido y retenido al igual que los dignatarios italianos que le acompañaban. Una vez identificados los viajeros, en el crepúsculo,los jerarcas italianos fueron colocados a lo largo de un parapeto y fusilados con los ojos vueltos hacia el lago Como, uno de los lugares más bellos del mundo, que parece creado para servir de escenario al amor o para inspirar a músicos y poetas, pero nompara la muerte. Fusilaron a 17 hombres en total.
Durante la ejecución Mussolini permaneció encerrado en la alcaldía de Dongo, donde fue a reunirse con él Clara Petacci, que no quiso apartarse de su lado. Luego se les hizo subir a los dos en un coche, que volvió hacia Como y se detuvo para pasar la noche en la aldea de Mezzegra, frente a la hermosa Bellagio, en la casa de unos campesinos frecuentada por los partisanos. Allí sería donde, a la mañana siguiente, asesinaron a Mussolino y a su amante, que no quiso abandonarle, aunque le ofrecían la libertad. Lo que siguió despues es bien conocido.
Mientras la guíamcontinuaba con otras explicaciones, venían en tropel a mi momoria estos retazos de la historia reciente y pensaba cuáles serían lasm postreras imágenes y sentimientos que acudirían a la mente de Mussolini cuando contemplaba por última vez estos bellos parajes en el amanecer de un día de Abril, al tiempo que le apuntaban lasm bocas negras de los cañones de los fusiles. Rumiando estos pensamientos, no presté mucha atención a lo que decía nuestra guía acercam de :
-Un viejo monasterio benedictino existente en Giuliano de Mezzegra.
-La villa residencial del duque de Windson, que sería rey de Inglaterra con el nombre de Eduardo VIII.
-Un pueblo llamado Lezzano,donde no da el sol durante el invierno
-Y hasta de no sé qué pequeña isla, donde se dio una cruenta batalla en tiempo de los romanos.....
Así llegamos a Bellagio, hermosa población que vive del turismo y del comercio e industria anejo al mismo. Paseando por sus empinadas calles llenas de comercios, encontré en un muro tres lápidas conmemorativas referidas al gran componsitor Listz. En una de ellas decía. " De Agosto a Diciembre de 1.837 vivió en Bellagio con Sra D´Agoult uno de los momentos más férvidos de pasión y de creación musical de la temporada de su voda romántica. FRANZ LISTZ. 1.811- 1.886".
Cuando embarcamos hacia Menaggio el crepúsculo estaba muy avanzado. Señalando hacia el poniente, donde todavia el sol oculto desprendía una claridad rosada, nos señala la guía el alto pico de San Primo, más conocido por el sobrenombre de "La Punta que Parte el Viento". En las orillas del lago resaltaba el alumbrado eléctrico de las aldeas y villas perforando metálicamente con su brillo la negra oscuridad de la noche. Pronto llegamos al Gran Hotel para cenar bien y dormir en una confortable habitación con directa visión al lago, que ahora se mostraba más negro y parecía más extenso.
Dormido,soñe que los valles y montes alpinos, con sus grandes lagos y verdes bosques, era escenario de veloces carreras de cabllos montados por bellas valquirias y de luchas de guerreros de lívidos rostros, entre los cuales aparecía con perfil impreciso el espectro de Mussolini mostrando, eso sí, su prominente mandíbula y voluntarioso mentón.